El Refractómetro

El refractómetro es especialmente útil durante la elaboración del mosto. A diferencia del densímetro, la muestra a tomar es mucho menor, y como funciona gracias a la luz (refracción de la luz), la temperatura del mosto afecta en menor medida a la lectura del nivel de azúcar del líquido.

RefractómetroPero un densímetro es imprescindible, en especial en los comienzos de la elaboración de cerveza en casa. Además, el refractómetro solo mide el azúcar disuelto. Cuando comienza la fermentación, el azúcar va desapareciendo y aparece el alcohol, con lo que la ecuación cambia completamente.

Cómo funciona un refractómetro:

Principio de funcionamiento del refractómetro:

Si en un vaso de agua introducimos una cucharilla, observaremos que esta se “dobla” o se “rompe” a la vista. Un efecto óptico, fruto del cambio de dirección que sufre la luz cuando pasa de una sustancia transparente a otra. Si añadimos azúcar al vaso de agua, la lúz se dobla más. El refractómetro aprovecha este efecto, midiendo la cantidad de desviación (refracción) para monitorizar la cantidad de azúcar en la muestra.

Calibración del refractómetro:

Antes de usar un refractómetro debemos calibrarlo. Para ello se recomienda usar agua destilada. Se levanta la tapa, se lava con un paño limpio o un papel, se vierten dos o tres gotas sobre el cristal, se cierra la tapa y con la propia tapa (presionando) se extiende el agua (a temperatura ambiente) de manera uniforme por todo el cristal (asegurarse de que no haya burbujas de aire). Dejar reposar unos segundos (20-30’’). Mirar a través del refractómetro contra una fuente de luz. La escala del visor ofrece una parte oscurecida o sombreada (normalmente azul) y otra clara. El límite entre las sombreada y la clara representa la lectura. Un refractómetro correctamente calibrado debe darnos una lectura igual a 0 (1000 en caso de Densidad Original, depende de la escala utilizada). Si difiere de 0, con un pequeño destornillador, se ajusta el tornillo que lleva en la parte superior hasta que la lectura sea 0.

Midiendo mosto:

Para hacer una medición del azúcar en un líquido, es exactamente igual. Limpiar, verter unas gotas de mosto sobre el cristal, cerrar la tapa, presionar y observar contra una fuente de luz. Es aconsejable que la temperatura del mosto esté entre 10 y 30 ºC. El mosto contiene maltosa, que es un poco más densa que otros azúcares. Por lo que al medir mosto de cerveza debemos descontar un 4%.

Es una herramienta muy útil durante el filtrado de la malta. Para calcular el agua de lavado o aspersión del grano, ya que podemos medir la densidad del mosto final así como del mosto que está saliendo del filtro, de manera rápida y sencilla.

 

Midiendo cerveza fermentada o en fermentación:

Una vez se inicie la fermentación, las condiciones cambian completamente, por la presencia del alcohol. Hacer un cálculo correcto es sumamente complicado, por lo que es imprescindible el uso de algún sistema informático, como una hoja de cálculo o una aplicación para elaboración de cerveza.

 

Mantenimiento:

Una correcta medición depende de una cuidadosa calibración y un correcto mantenimiento.
No utilizar el refráctometro para medir productos químicos abrasivos.
Mantener limpio el prisma y la tapa.
Evitar que entre agua en el interior del refractómetro.
Nunca desmontar el refractómetro.
El refractómetro es un útil óptico, delicado. Manipular con cuidado y guardar en lugar seco, alejado de fuentes de calor.